Sharing is caring!

¿Crees que las autoafirmaciones funcionan?, el 75% de los encuestados por nosotros respondió afirmativamente  a esta pregunta, veamos qué hay de  cierto

La teoría de la autoafirmación postula que la repetición de frases motivadoras de manera similar a un mantra, consigue producir  una visión positiva en la persona. De acuerdo con quienes lo recomiendan,  las autoafirmaciones positivas son efectivas en los momentos que la autoestima o la capacidad de llevar a acabo una tarea se encuentra amenazada por factores externos o internos (factores mentales). Una variante de esta teoría llamada cuántica,  asegura que es posible conseguir resultados materiales como: cambiar de empleo, coche nuevo, pareja o dinero, haciendo repeticiones de las afirmaciones en el sentido deseado.

Existen algunas  explicaciones de por qué las autoafirmaciones positivas tendrían éxito, que se atribuye a su capacidad para ampliar la perspectiva general de la persona y reducir el efecto de las emociones negativas. Es decir, que las autoafirmaciones positivas recuerdan los recursos psicosociales con los que se cuenta, tales como: experiencias gratificantes, atributos personales, apoyo social, modelos de superación y recursos materiales. Sin embargo, no se tiene claro el mecanismo psicológico para esto y la razón por la que no funcionan para todos.

Motivados por  esto un grupo investigadores de varias universidades norteamericanas (*) , encontraron evidencia, mediante experimentos utilizando un escáner cerebral conocido como fMRI (Resonancia Magnética funcional), en el sentido que las autoafirmaciones positivas relacionadas con visiones satisfactorias en el futuro, se correlacionan con la actividad cerebral en áreas vinculadas a la recompensa y la valoración positiva, junto con disminuciones en el comportamiento sedentario, en mayor medida en comparación con las orientadas hacia experiencias pasadas.

Una primera conclusión adelanta que las autoafirmaciones positivas que incluyen visualizaciones de condiciones futuras gratificantes promueven la actividad y moviliza a la persona en pos de conseguirla, y a la vez se ve reforzada por  un «adelanto de gratificación emocional» para el logro deseado. En cuanto a la posibilidad de influir  sobre el futuro modificando las condiciones a favor del interesado no se dispone de evidencia de esta última.

Por otro lado, en cuanto a las autoafirmaciones del tipo autosugestión consciente o couéismo, propuestas en 1913 por el Francés Emile Coué, basadas en la repetición de frases optimistas y supra valoradas como por ejemplo «Día a día, en todo aspecto estoy mejor y mejor»; «Yo puedo con esto y con todo» y  «Los pensamientos negativos y las sugestiones negativas no tienen ninguna influencia en mí», podrían resultar contraproducentes debido a la negación de una realidad en la que los sucesos no resultan siempre tal como se desean y los resultados no se logran en todos los casos. Sin duda, lo más saludable es integrar las emociones positivas y las negativas, aceptar el  fluir de la vida.  Rechazar o pretender ignorar las emociones negativas y creer que  llegará un tiempo en el que sólo se experimentarán emociones positivas, creará una Felicidad Ilusoria, que es una visión de un estado de felicidad, susceptible de conquistarse, y disfrutar de manera continuada, que puede perseguirse bajo el falso imperativo de SER FELIZ.

En conclusión, lo más efectivo es desarrollar un proyecto realista sobre tu futuro y enfocarte en lograrlo, las autoafirmaciones positivas en este sentido tienen principalmente el efecto de movilizarte hacia ese futuro  y aumentan la posibilidad de conseguirlo. Como todo proyecto, el tuyo también requiere dedicación y trabajo, pero este se ve gratificado por la asociación de visualizaciones del futuro deseado y la activación de las áreas del cerebro asociadas a la recompensa / valoración, que hacen que lo  disfrutes mientras lo consigues.

El reto es crear tus propias frases motivadoras orientadas hacia tus proyectos futuros, manteniendo los pies sobre la tierra, es decir ponerte  en marcha y no esperar que las cosas lleguen por sí solas. 

(*) Christopher N. Cascio,1 Matthew Brook O’Donnell,1 Francis J. Tinney,2 Matthew D. Lieberman,3 Shelley E. Taylor,3 Victor J. Strecher,2 and Emily B. Falk1  1University of Pennsylvania, Annenberg School for Communication, Philadelphia, PA, 2University of Michigan, Institute for Social Research, Ann Arbor, MI and 3Department of Psychology, University of California, Los Angeles, CA, USA. Self-affirmation activates brain systems associated with self-related processing and reward and is reinforced by future orientation. Social Cognitive and Affective Neuroscience, 2016, 621–629 

 

 

Suscríbete al Blog

shares